Espondilitis Anquilosante y Rehabilitación

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La Espondilitis Anquilosante es una enfermedad inflamatoria crónica que afecta todo el cuerpo, pero especialmente las articulaciones de la columna vertebral y el hueso sacro.

Se observa 3 veces más en hombres que en mujeres, mientras que suele afectar sobretodo a personas de 15 a 35 años de edad. Está relacionada con una alteración genética, por lo que es una enfermedad que se relaciona con factores de herencia, al menos en el 90% de los casos reportados.

Es causante de una inflamación en las articulaciones vertebrales, produciendo un intenso dolor acompañado de rigidez y limitación para la movilidad normal. Los casos avanzados pueden originar la formación de hueso nuevo en los espacios de las vértebras, lo que da lugar a una columna rígida y fija, especialmente a nivel de la espalda baja y en cuello.

Otras molestias relacionadas con la Espondilitis Anquilosante son el dolor en hombros, caderas, costillas, talones y articulaciones pequeñas de las manos. También puede verse afectada una región aparentemente sin relación alguna como el ojo, dando lugar a una inflamación conocida como uveitis. De igual manera, la arteria aorta puede sufrir dilatación como parte de los síntomas producidos por la Espondilitis Anquilosante.

Aunque en la actualidad no existe un tratamiento definitivo para curar la Espondilitis Anquilosante, los medicamentos antiinflamatorios y la rehabilitación física son los pilares que mantienen al mínimo el dolor, la rigidez y el avance de la enfermedad en general.

La mayoría de los casos de Espondilitis Anquilosante presentan alteración de un gen que produce una proteína o “marcador genético”, conocido como HLA-B27. Este marcador se encuentra en el 95% de la población que la padece.

 

Características que nos hacen pensar en una Espondilitis Anquilosante:

En base a varios puntos de la evaluación, su especialista podrá tener una alta sospecha de que su problema sea una Espondilitis Anquilosante. Algunos de estos puntos a tomarse en cuenta son:

  • Inicio de las molestias antes de los 35 años
  • Dolor continuo y crónico (de más de 3 meses)
  • Dolor de espalda baja que empeora con el reposo prolongado o al iniciar/finalizar el día
  • Dolor de espalda que mejora con la actividad física o ejercicio
  • Mejoría con medicamentos antiinflamatorios no esteroideos.
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    Síntomas

    La Espondilitis Anquilosante empieza a manifestarse en la adolescencia o edad adulta temprana y síntomas que pueden variar de una persona a otra. Los síntomas más comunes observados en la Espondilitis Anquilosante son:

    • Dolor y rigidez en la parte baja de la espalda y región glútea, en las mañanas y noches
    • Inflamación del tendón de Aquiles y de la planta del pie (fascitis plantar)
    • Disminución del apetito
    • Fatiga persistente
    • Pérdida de peso
    • Episodios ocasionales de fiebre
    • Dolores en articulaciones del cuello, costillas, escápulas (omóplatos), caderas y talones.
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      ¿Cómo saber si tengo Espondilitis Anquilosante?

      El diagnóstico de la Espondilitis Anquilosante se puede realizar mediante una revisión médica completa y no requerir de otras valoraciones. Sin ambargo, la confirmación se eraliza principalmente con estudios de imagen, siendo la radiografía de columna lumbar la más comúnmente solicitada con este fin. La imagen por Resonancia Magnética puede ser más detallada, pero el costo y falta de criterios para el diagnóstico la descartan como estudio de elección. Por otra parte, las radiografías sólo muestran las lesiones en estado avanzado, por lo que la evaluación clínica sigue siendo lo más importante para el diagnóstico oportuno.

      En algunos casos puede también mediante la búsqueda de la proteína marcadora o factor mayor de histo-compatibilidad B27 (HLA-B27, por sus siglas en inglés) darnos una orientación diagnóstica, sobretodo en grupos raciales caucásicos.

       

      Rehabilitación de la Espondilitis Anquilosante

      La prescripción médica de ejercicio de bajo impacto produce resultados bastante prometedores en la calidad de vida y progreso de la Espondilitis Anquilosante. Especialmente a bajas intensidades y combinado con ejercicios de flexibilidad, se aprecian los cambios mayores. De igual manera, los ejercicios recomendados de postura o “higiene de columna”, aplicación de contrastes térmicos, electro estimulación transcutánea (TENS), entre otras medidas que pueden ser muy benéficas para relajar los músculos y poco a poco eliminar el dolor de las articulaciones afectadas.

       

      La información aquí presentada no sustituye ni pretende sustituir en forma alguna la atención otorgada por un profesional de la salud. En caso de sufrir algún síntoma o malestar relacionado, acuda a la brevedad con su médico especialista para el diagnóstico y tratamiento oportuno de su padecimiento.

       

      Fuentes:

      • Asociación Americana para la Espondilitis, revisado al 4/11/2013 en: http://www.spondylitis.org/about/as.aspx
      • Frontera W, Silver J. Essentials of Physical Medicine & Rehabilitation. 1a Ed. Hanley and Belfus. EUA, 2002.
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Comments

  1. IRMA MERCEDES RODRIGUEZ RIOS . on November 30, 2015 at 11:02 pm said:

    Hola necesito saber de donde sacaron esas imagens, de la espondilitis me parece que es como un simulador 3D, espero me ayuden gracias.

    • Webmaster on December 18, 2015 at 12:38 am said:

      Son imágenes computarizadas 3D, en varios canales tipo YouTube podrá encontrar algunas similares que podrían ayudarle a conocer más sobre este padecimiento.

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